Por orden del intendente Arroyo, decidieron cerrar el municipio por temor a una toma por parte de los trabajadores municipales

Sin previo aviso, el intendente Carlos Arroyo ordenó el cierre de los accesos a la Municipalidad por temor a que los trabajadores que protagonizan la retención de tareas,  dispongan la toma ante la falta de acuerdo en la mediación citada por el Ministerio de Trabajo.

Durante los primeros instantes de la medida, también estuvo prohibido el egreso del Palacio Municipal, lo que generó la indignación de vecinos que se encontraban realizando trámites. Hasta el personal de seguridad afectado se mostró ofuscado por la situación.

“Ellos resuelven la medida, pero los que tenemos que poner la cara con la gente somos nosotros”

dijo indignado un integrante del cuerpo de seguridad a este medio.

“Arroyo tiene complejo de Dios”

gritó por su lado un vecino que quería ingresar a hacer una queja por un aumento en las tasas inmobiliarias.

En ese momento, la concejal Verónica Lagos, de Unidad Ciudadana, denunció públicamente, vía Twitter, que posiblemente se estaba cometiendo el delito penal de privación ilegítima de la libertad.

Según inflaron fuentes a TIMING POLÍTICO una fiscal intervino de oficio y se logró que las personas que estaban dentro del edificio puedan retirarse. Sin embargo, al momento sigue firme la disposición de no dejar entrar a nadie, en lo que es el segundo hecho similar que se registra en pocos días, ya que la semana pasada se dispuso una medida similar.