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Murió un funcionario del Ministerio de Transporte por inhalación de monóxido de carbono

Miguel Bomchil, de 34 años, cumplía funciones en el Ministerio de Transporte, la cartera que maneja Guillermo Dietrich, y murió por intoxicación de monóxido de carbono.

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Murió Miguel Bomchilun funcionario del Ministerio de Transporte por inhalación de monóxido de carbono

Miguel Bomchil, un joven que cumplía funciones en el Ministerio de Transporte de la Nación, murió este miércoles por inhalación de monóxido de carbono, informaron fuentes policiales a los medios.

«Es una terrible desgracia. Fue por una pérdida de gas en la casa. Era pura vida, íntegro, inteligente, inquieto, apasionado, buena persona», aseguró Dietrich a la Nación.

Abogado graduado en la Universidad Austral, el funcionario había ocupado el cargo de Jefe de Gabinete en la Dirección General de Tránsito y Transporte de la Ciudad de Buenos Aires antes de pasar a Nación.

Murió Miguel Bomchil, un funcionario del Ministerio de Transporte por inhalación de monóxido de carbono
Murió Miguel Bomchil, un funcionario del Ministerio de Transporte por inhalación de monóxido de carbono

Según indica su perfil en Linkedin, en los últimos años había cursado estudios en la IQS School of Management, en España, la Universidad de San Francisco, Estados Unidos, y la Universidad Católica Fu Jen, en China.

El hecho se produce pocos días después de que murieran la esposa y uno de los hijos del senador Luis Naidenoff, jefe del interbloque de Cambiemos, por la aspiración del mismo gas.

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El monóxido también terminó con la vida la periodista y conductora Lucía Trotz, quien fue encontrada muerta en la casa de su hermano en Villa Martita, La Pampa, por el mismo motivo, a causa de un calefactor en mal estado que hacía mala combustión.

¿Por qué el monóxido de carbono mata?

Cerca de 200 casos muertes por aspiración de monóxido de carbono se dan por año en la Argentina, según datos del Ministerio de Salud nacional. Aspirar el gas producido por la quema de combustible provoca una somnolencia repentina, inesperada, sin dolor, sin sabor, ni perfume.

En cuestión de segundos, si la víctima está despierta, pueden aparecer sensaciones desagradables como el mareo, falta de aire, dolor de cabeza y confusión, naúseas y desvanecimiento. Cuando el monóxido de carbono alcanza los pulmones, sobreviene el adormecimiento paulatino y el bloqueo muscular, sopor, pérdida de sentido y el corazón se detiene.

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