En medio de una situación crítica, cierra el Zoo de Buenos Aires por dos años

Hoy comienzan las obras para convertirlo en ecoparque. Al mismo tiempo se establecerá el destino de los animales, hasta el día de hoy incierto.

En una situación de abandono cierra el Zoo por obras
En una situación de abandono cierra el Zoo por obras

En una situación de abandono cierra el Zoo por obras

El zoológico porteño cerrará sus puertas mañana, 1º de septiembre, para comenzar las obras que lo convertirán en un ecoparque.

Si bien el proyecto tiene una duración total de, al menos, seis años, se espera que reabra en dos.

Se continuarán los traslados de los animales que puedan ser llevados a santuarios y reservas para liberarlos del cautiverio, lugares que aun no fueron especificados.

Las primeras obras serán en los dos extremos del predio, con el objetivo de crear más espacios verdes y  recuperar edificios de valor histórico, que albergarán actividades culturales, de investigación y consumo responsable.

Comenzarán sobre la Avenida del Libertador y frente a la plaza Italia, donde hay menos concentración de ejemplares.

El Zoo y las reformas

El Zoo está habitado por casi 1300 ejemplares. Aquellos a los que no pueda trasladarse, se los reubicará dentro del predio mientras se realicen las obras.

La primera etapa incluye la demolición de edificios que no están protegidos patrimonialmente y la puesta en valor de los que sí lo están.

“Escuchamos propuestas de distintas ONG, universidades y otras instituciones para que intervengan con concesiones en los edificios históricos, algunos de los cuales pueden ser de acceso gratuito y otros no”, explicó Manuel Pascual, jefe de gabinete del ecoparque.

La Universidad de Tres de Febrero (Untref) montará en la histórica Confitería del Águila una muestra de arte sobre calentamiento global, ejemplificó el funcionario.

El acuario y la osera son otros de los inmuebles que aguardan por su refuncionalización.

Desde la plaza Italia se abrirán nuevos accesos al Zoo. Habrá también más sectores parquizados (estiman 4,5 hectáreas de parque de acceso gratuito), lo que incluirá la recuperación del margen del lago Darwin para los visitantes.

Mientras se ejecuten estas obras el ingreso al parque estará restringido para el público en general. Se mantendrán visitas guiadas para organizaciones de la sociedad civil, se anunció.

Tras la reforma, el espacio tendrá 12 hectáreas (65% del total) de acceso gratuito y dejará atrás el viejo paradigma de mantener animales exóticos en cautiverio en plena ciudad como entretenimiento para el ser humano.

En cambio, dará paso a un ámbito que busque preservar ciertas especies y genere conciencia desde la educación.

El objetivo es que los ejemplares se reduzcan a 350 individuos, representantes de 50 especies autóctonas, que estarían distribuidos según los ambientes naturales de cada región argentina.

El cierre y el calvario animal

Hace mas de un año el Zoológico de Buenos Aires cerró sus puertas al público.

Estuvo en funcionamiento por más de 140 años en la capital argentina, y aún es incierto lo que le deparará a los animales que residen en el lugar.

Unos meses atrás, la agencia de noticias AP, revelaron a través de una serie de fotografía, la triste realidad que viven los animales cautivos en el lugar.

“Esto está mal y va para peor”, afirmó el exdirector del zoológico, Claudio Bertonatti, sobre la situación de las especies que aún residen en el lugar.

Según información compartida por el sitio en línea de la cadena de televisión ecuatoriana Ecuavisa, el futuro de los animales aún es precario y expertos temen que de ser reubicados puedan morir, ya que por años han estado viviendo en ese lugar y un cambio radical de su habitad podría afectarlos mortalmente.

Aunque el gobierno de Buenos Aries había anunciado a mediados del año pasado que los casi 1,500 animales serían trasladados a santuarios ecológicos de Argentina y otro países, la realidad muestra que aún no se ha ejecutado ningún plan al respecto.