La UTA disidente realiza un paro de 24 horas que afecta a 52 líneas de colectivos en la Ciudad y el GBA

La medida de fuerza es en demanda de mejoras salariales y en rechazo al aumento acordado por la conducción oficial del sindicato. Son los mismos opositores que tomaron y saquearon la sede del gremio en diciembre

La UTA disidente realiza un paro de 24 horas que afecta a 52 líneas de colectivos en la Ciudad de Buenos Aires y el GBA

El sector disidente de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) que encabeza el dirigente Miguel Ángel Bustinduy comenzó este martes con el paro de 24 horas que tenían previsto realizar en reclamo de mejores condiciones salariales y laborales, y que afecta a un total de 52 líneas de colectivos que circulan por la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano.

La medida de fuerza es llevada adelante por la opositora agrupación denominada “Juan Manuel Palacios”. Se trata del mismo sector que protagonizó la toma, los destrozos y los robos de la sede del sindicato, a mediados de diciembre pasado, en el barrio porteño de Balvanera, para reclamar una nueva convocatoria a elecciones en el gremio.

Por su parte, la conducción oficial de la UTA, que lidera Roberto Fernández, se adelantó al conflicto y acordó con las autoridades del Ministerio de Trabajo una mejora del 18,3 por ciento en el sueldo de los choferes. Si bien ambas partes tenían previsto avanzar con estas negociaciones durante una reunión pactada para este mediodía, anunciaron el acuerdo el lunes por la noche.

El sindicato, las carteras laboral y de Transporte y las cámaras empresarias convinieron el pago de las diferencias salariales derivadas de la determinación de los salarios de enero para el 14 de este mes, en tanto esas diferencias de haberes de diciembre serán abonadas en dos cuotas iguales el 26 de febrero y el 30 de marzo próximo, precisaron en un comunicado.

Además, las tres cuotas de la suma fija de $4.000 otorgada por decreto por el Gobierno, otro de los reclamos del sector de Bustinduy, serán abonadas el 17 de febrero, el 17 de marzo y el 17 de abril próximo, por lo que en total representa una mejora salarial del 18,3 por ciento.

Si bien este acuerdo puso en duda el paro, finalmente la huelga fue acatada de todas formas por una parte de los conductores de colectivos, por lo que se podrían ver afectados durante este martes los servicios de las líneas 5–6–7–8–9– 10–20–21-23–24–25–28–31–44–50–51–56–57–74–76–79–84–91–99–101–106–107–108–117–130–135–146–150–161–164–168–177 y 188. También serían alcanzadas las 256 – 263 – 271 – 299 – 370 – 373 – 384 – 385 – 388 – 403 – 405 – 421 – 429 – 435 – 540 y 543.

En tanto, según pudo saber Infobae, la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) va a estar controlando que todas estos ramales cumplan con su trabajo habitual y fuentes cercanas al organismo de control advirtieron que podrían haber sanciones en caso de que no lo hagan, por lo que estarán atentos a que las unidades salgan de las cabeceras. Además, destacaron también que el conflicto se da en una época del año en la que no hay tanto flujo de pasajeros en el Área Metropolitana, por lo que la medida de fuerza podría no sentirse tanto.

Además del paro de actividades, los disidentes de la UTA tenían pensado realizar a las 11:00 una movilización hacia el Ministerio de Trabajo, ubicado sobre la avenida Leandro Alem al 600, para reclamar por el incumplimiento de los empresarios del pago del aumento salarial firmado por Roberto Fernández y de la suma fija de $4.000 otorgada por el Gobierno, que finalmente se cumplirán.

En diálogo con Infobae, Roberto Fernández dijo que le “sorprende” la actitud de la agrupación opositora y aseguró que el sindicato “no avala” las protestas porque “se dan en un momento tan difícil de la economía y cuando hay un gobierno que recién comienza”.

El líder oficial de la UTA sostuvo que “el Ministerio de Trabajo tendrá que intervenir y aplicar el peso de la ley” para impedir que se concreten las medidas de fuerza, justo cuando el sindicato tendrá una audiencia oficial para intentar destrabar el pago del aumento salarial que ya había sido acordado.

En diciembre pasado, cuando la agrupación que dirige Bustinduy tomó la sede del sindicato, también hubo un paro de colectivos anunciado por los disidentes que complicó el servicio de algunas líneas, pero en ese caso no hubo sanciones y el eje pasó por los destrozos que provocaron los dirigentes opositores.

Fernández sostuvo que, esta vez, “el Gobierno también tendrá que actuar contra los empresarios” del Grupo DOTA, donde tienen mayor fuerza sus adversarios gremiales.

“No somos nenes de pecho, pero nosotros tenemos responsabilidad, no como esos cuatro muchachos que llamaron al paro y sólo quieren provocar. Advertimos que los choferes que acaten esa protesta pueden ser perjudicados porque la medida no tiene el aval del sindicato”, dijo a este medio el jefe sindical.

Consultado sobre si la protesta de los disidentes es alentada por Hugo Moyano, Fernández no quiso hablar del tema, pero insistió en que le “molesta” la actitud de la oposición de la UTA porque “llevan a un callejón sin salida a los trabajadores porque pueden echarlos si acatan la medida de fuerza”.

En la última audiencia realizada en Trabajo, el Gobierno y los empresarios del transporte automotor no se pusieron de acuerdo para fijar las fechas de pago ya acordadas por los salarios retroactivos adeudados de septiembre a diciembre 2019, que suman un 18,3% de aumento, más los aumentos de suma fija.

El opositor Bustinduy, por su parte, dijo que los choferes perdieron un 50% del poder adquisitivo de los salarios y responsabilizó de esta situación a la conducción de la UTA. “Hay una pérdida que viene desde el gobierno de Macri con la complicidad de Fernández. No sólo en materia salarial sino también porque tenemos muchos problemas con las prestaciones de la obra social, hay precarización en todas las áreas y, además, nos proscribieron y no podemos participar de las elecciones en el sindicato”, explicó.

El dirigente aclaró, sin embargo, que la medida de fuerza de mañana no se dispuso contra la Casa Rosada, sino que, “por el contrario, se hará para respetar lo que hace el Gobierno ya que no se pagó todavía el aumento de suma fija de 3.000 pesos que se dio por decreto y no se cerró todavía la paritaria del año pasado”.