De repetir la victoria, Alberto Fernández lograría controlar el Senado en diciembre

De repetirse la apabullante victoria de Alberto Fernández sobre Macri cambiaria el escenario político en el Senado a partir del 10 de diciembre

Alberto Fernández, Senado
Alberto Fernández lograría controlar el Senado en diciembre

Alberto Fernández lograría controlar el Senado en diciembre

La apabullante victoria de Alberto Fernández sobre Mauricio Macri en las Primarias del 11 de agosto cambiará el escenario político en el Senado a partir del 10 de diciembre en caso de que se repitan estos resultados.

El candidato del Frente de Todos superó el 47% de los votos -el Presidente apenas pasó los 32%-, lo cual lo dejaría en un triunfo en primera vuelta en octubre.

Cambiemos sólo se impuso en la Ciudad de Buenos Aires. Con las cifras de las primarias, Todos alcanzaría mayoría propia y la afianzaría con partidos provinciales.

La Ciudad de Buenos Aires sigue siendo donde Macri juega de local: en las elecciones primarias de este domingo fue el único distrito en el que ganó la elección para senadores nacionales.

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En los otros 7 festejó Alberto Fernández. Ganó en 6 y en Santiago del Estero quedó detrás de la boleta corta del gobernador Gerardo Zamora, uno de sus aliados, lo que le aseguraría tres votos en diciembre, cuando podría llegar a la mayoría simple y afianzarla con partidos provinciales, siempre dispuestos a ayudar al Gobierno de turno.

El Frente Todos dio algunos batacazos como en Neuquén, donde superó a Juntos por el Cambio y dejó en un tercer lugar al Movimiento Popular Neuquino (MPN).

Y ganó sin contratiempos en Chaco (con la victoria en la interna de Jorge Capitanich contra el gobernador Domingo Peppo), Entre Ríos, Salta, Tierra del Fuego y Río Negro, donde dejó en un segundo lugar al frente local del gobernador Alberto Weretilneck.

Las bancas del Senado

De repetir esta performance, el peronismo agregaría 14 bancas y escalaría a 35, a dos del quórum, si se suman los actuales senadores del FpV-PJ, el bloque de Cristina Kirchner; y Argentina Federal, los justicialistas conducidos por Carlos Caserio.

Estas dos últimas fuerzas se mantienen separadas aunque sus miembros apoyaron sin matices a Alberto Fernández, quien si llega a la Casa Rosada no tardará en pedirles que trabajen en equipo. Ya no deberían convivir con Cristina, porque sería vicepresidente y le dejaría su lugar a Juliana Di Tullio.

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A favor del kirchnerismo, con esta renovación se irán nombres importantes como Miguel Ángel Pichetto, Pedro Guastavino y Rodolfo Urtubey, que en el último tiempo se mostraron más alineados a lo que era Argentina Federal que al Frente para la Victoria.

Como contra partida, aparecerían dirigentes más del riñón K como Matías Rodríguez en Tierra del Fuego, Mariano Recalde en la Ciudad, Oscar Parrilli en Neuquén y Jorge Capitanich en Chaco.

Oficialismo

La actual conformación de Cambiemos sumaría tres senadores y escalaría 28 votos. Ocurre que se pusieron en juego las bancas de 2013, cuando esta sociedad no existía y no accedía a las minorías de Neuquén, Tierra del Fuego y Salta, que en octubre obtendría con las cifras de las primarias. 

Claro que esa unidad no será fácil de sostener con una derrota como la de este domingo, sobre todo porque se hay algunos aliados peronistas como el sanjuanino Roberto Basualdo, el puntano Claudio Poggi y el santafesino Carlos Reutemann.