Refugiado en Argentina, Evo Morales detalla cómo  disminuyó la pobreza extrema en Bolivia de 36,7% a 16,8%

El presidente de Bolivia, Evo Morales explicó cómo luchó contra la pobreza extrema de los bolivianos durante sus 14 años de gobierno y su enfrentamiento a los sectores más poderosos que “lograron sacarlo del poder”.

Refugiado en Argentina, Evo Morales detalla cómo  disminuyó la pobreza extrema en Bolivia de 36,7% a 16,8%

 El expresidente de Bolivia, Evo Morales, brindó una extensa entrevista en la que hizo un repaso de sus años de gobierno y los logros sociales que marcaron un antes y después en la sociedad boliviana.

Entrevistado por el periodista Jorge Fontevecchia en su ciclo de entrevistas Periodismo Puro, el exmandatario ahora refugiado en Argentina, explicó cómo luchó contra la pobreza extrema de los bolivianos durante sus 14 años de gobierno y su enfrentamiento a los sectores más poderosos.

“Vengo de familias muy humildes“, reconoció. Por este motivo, explicó, concentró su gobierno en “erradicar la pobreza” y “crear programas sociales”. “Hemos creado, por ejemplo, el bono Juancito Pinto, destinado a evitar la deserción escolar”, dijo al enumerar sus logros. Para reducir la pobreza extrema, relató que se crearon “pequeños programas productivos de alguna familia” en los que el Estado aportaba entre el 70 y 80% a familias emprendedoras.

La pobreza extrema en Bolivia disminuyó de 36,7% a menos de la mitad, 16,8%, entre 2005 y 2015. Durante diez años bajó la pobreza extrema de Bolivia. Mejoró la redistribución del ingreso, el índice Gini pasó de 0,60% en 2005 a 0,47% en 2016. El PBI per cápita también se duplicó entre 2005 y 2013.

Según Evo esto se debió a la lucha del pueblo boliviano. “La extrema pobreza cuando llegamos era del 38,2%. En diciembre de 2018, menos del 15%. Al llegar, planteamos tres cosas: la refundación de Bolivia en lo político, en lo económico la nacionalización de los recursos naturales y en lo social la redistribución de la riqueza. Ese fue mi programa. Lo más difícil fue la refundación de Bolivia: dejar un Estado colonial y hacer un salto al Estado plurinacional, donde todos tenemos los mismos derechos”.

En lo económico, Evo ratificó que lo más importante fue la nacionalización de los recursos naturales. “Aprendí que una cosa es liberarnos políticamente, ideológicamente. Puede haber una liberalización social y cultural, pero si no se acompaña con una liberación económica, esa liberación no tiene mucho futuro. Nacionalizamos los contratos de las petroleras, antes eran totalmente inconstitucionales. Cuando yo participaba, junto a la central obrera boliviana, en las organizaciones, siempre pedíamos nacionalización de los hidrocarburos. La respuesta era que el gas seguía siendo de los bolivianos cuando está bajo la tierra, pero cuando salía de la tierra ya no era de los bolivianos. Los contratos afirmaban que el titular adquiere el derecho de propiedad en boca de pozo. Del 100% de ingresos, 82% era para las petroleras internacionales, y 18% para los bolivianos”.

 Su enfrentamiento con los empresarios

Evo detalló un episodio con los empresarios: “Si ustedes quieren estar en Bolivia, ningún problema, pero no van a ser dueños ni patrones, sino socios”. En este sentido describió: “Hemos creado los llamados costos recuperables: si una empresa invierte para explorar en encontrar petróleo o gas, si no encuentra, nosotros no devolveremos plata. Si encuentra, le devolvemos la plata que invirtieron, son los costos recuperables. Entonces, el 100% es del Estado, pero la empresa que ha invertido tiene el 18% de los ingresos”.

Durante veinte años de privatización, la venta petrolera era tres mil millones de dólares. De 2006 a diciembre de 2018 hubo 38 mil millones de dólares de venta petrolera. En 2005, las utilidades de la banca privada estaban en 40 millones de dólares, de los cuales, 5 millones de dólares iban al Estado. Entre  2009 y 2010 ya estaban ganando como 200 millones de dólares de utilidad neta.

Consultado por sus primeros diez años de gestió, los definió como espectaculares. “Coincidieron con años espectaculares en toda América Latina por el aumento del precio de las materias primas. Luego de ese aumento de las materias primas todo se ralentizó pero Bolivia siguió creciendo”, agregó.

Baja del analfabetismo

En esos primeros diez años, usted bajó el analfabetismo de 13% a 3%, promulgó la ley de educación gratuita, de salud gratuita. Avances que en la Argentina había producido Juan Perón a mitad del siglo pasado.

“Vengo de familias muy humildes. Veníamos a la Argentina cuando había zafra. Siempre pensé que no quería ver nunca más un niño como el Evo de la década del 60 y 70. Nos concentramos en cómo erradicar la pobreza, cómo crear programas sociales. Cuando llegamos a la presidencia presentamos un programa de austeridad. En 2005 bajé mi sueldo de 40 mil a 15 mil bolivianos. No conocía qué eran los gastos de representación. Así es como eliminé los gastos reservados”, agregó.

Antes de asumir, la deserción escolar era de casi un 7%. “La hemos llevado a porcentajes entre el 1% y el 1,5%. Estoy agradecido con los programas de Cuba que hemos implementado… ¿Cómo reducimos la pobreza? Creamos varios programas, pequeños programas productivos de alguna familia, alguna asociación con, dos mil dólares, o mil dólares si es familia, y 5, 10 mil dólares de una asociación. El 70% el Estado dona, y los beneficiarios aportan el 30%. Incluso si las autoridades locales, o del gobierno departamental, se suman con el 10%, ellos aportan solamente el 20%, y el Estado se junta y aporta el 80%. Son programas que me han permitido reducir la pobreza.

Por último, Evo agradeció al presidente Alberto Fernández como también al pueblo mexicano. “Agradezco al presidente, al gobierno, al pueblo mexicano. Estaba muy bien allí. La premura de estar acá se debe a que Argentina está más cerca de Bolivia.  Era difícil recibir visitas. Pero donde estoy viviendo parece una romería, aparecen continuamente compañeros. Llegan a veces por cuestiones humanitarias pero también por cuestiones políticas. Esto es muy importante. Y también es muy buena la relación con Alberto Fernández. Aun antes de asumir la presidencia, como presidente electo, hizo gestiones cuando estaba selva adentro, monte adentro. Se preocupó en cómo sacarnos.

“Sería largo comentar esa historia, pero agradezco al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador; al presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, a Alberto Fernández, también a Nicolás Maduro. Además, hubo cancilleres de Sudamérica preocupados en sacarnos. Pero algo quiero que sepan, que el día 11, cuando no dejaban entrar a Bolivia el avión militar de México, Estados Unidos nos ofreció un avión, y nos dijo: “Lo llevamos a donde usted diga”. Lo primero que pensé fue que eso iba a ser directamente igual a Guantánamo. Lo rechazamos, obviamente. Ahora, Estados Unidos no quiere que vuelva a Bolivia, Estados Unidos no quiere que vuelva a Argentina. Lo digo con información oficial de México y de otras autoridades del continente” completó.

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