Oxford anunció que su vacuna es segura en mayores de 70 años

El laboratorio publicó hoy los resultados finales de la Fase II de la vacuna, reveló que es segura en personas mayores sanas y provoca una respuesta inmune.

La llegada de una vacuna para combatir el COVID-19 parece estar cada vez más cerca. No se sabe cuál ni cuándo estará la indicada pero hay algo claro sobre la futura vacunación: los primeros en recibirla serán las personas mayores que conforman el grupo de riesgo, aquellos que tengan una enfermedad de base y el personal de salud.

Y es que las tendencias en las muertes por coronavirus por edad han sido claras desde principios de la pandemia: los adultos mayores de 50 años son el grupo demográfico con mayor riesgo a la enfermedad.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) explica que las personas mayores son más vulnerables al COVID-19 porque poseen un sistema inmune más débil y en muchos casos presentan una o varias enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, afecciones cardiovasculares y pulmonares (EPOC), por lo que su capacidad para responder a las infecciones es menor

La vacuna de Oxford-AstraZeneca publicó hoy los resultados finales de la Fase II de la vacuna de Oxford-AstraZeneca que reveló que es segura en personas mayores sanas y provoca una respuesta inmune.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores probaron el preparado, llamado ChAdOx1 nCoV-19, en un experimento con 560 adultos sanos, entre ellos 240 de más de 70 años, con el objetivo de observar su impacto en el sistema inmune y posibles efectos secundarios siendo la vacuna que más adultos mayores tuvo en sus ensayos.

Los “prometedores resultados preliminares” indican que esta vacuna contra el virus SARS-CoV-2 ofrece “similares resultados de seguridad e inmunogenicidad en los adultos sanos de más edad que en aquellos de entre 18 y 55 años”. Los efectos secundarios fueron incluso menos comunes en los adultos mayores que en los más jóvenes, y la respuesta inmune fue “similar” en todos los grupos de edad tras la dosis de refuerzo.

De acuerdo con el estudio, la vacuna británica genera una respuesta de las células T (capaces de encontrar y atacar células infectadas por el virus) a los catorce días de la primera dosis, y una respuesta de anticuerpos a los 28 días de la dosis de refuerzo (que atacarían al virus cuando circulase por la sangre o sistema linfático).

Los autores apuntan que la Fase III de las pruebas clínicas, que está en marcha, debe confirmar estos resultados y determinar “hasta qué punto la vacuna es efectiva para proteger de la infección por SARS-CoV-2” en un grupo más amplio y heterogéneo de personas, que incluya gente de edad avanzada con patologías previas.

Los autores reconocen que su experimento “tiene limitaciones”, por ejemplo que las personas más mayores tenían una media de edad de 73 o 74 años y estaban sanas, lo que no refleja la situación en las residencias de ancianos.